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Fidelidad y lealtad

Lealtad
De leal
1. f. Cumplimiento de lo que exigen las leyes de la fidelidad y las del honor y hombría de bien. 

Leal
De lat. legālis
1. adj. Que guarda a alguien o algo la debida fidelidad. 
2. adj. Fidedigno, verídico y fiel, en el trato o en el desempeño de un oficio o cargo. 
3. adj. Dicho de una acción: Propia de una persona fiel. 
4. adj. Dicho de un animal doméstico, como el perro o el caballo: Que muestra a su dueño cierra especie de amor, fidelidad y reconocimiento. 
5. adj. Dicho de una caballería: Que no es falsa. 


La primera vez que me cuestioné al respecto la respuesta fue inmediata: lealtad. Sin embargo, dándole un poco más de tiempo comprendí que es necesario mantener un equilibrio casi perfecto (y el casi debe ser porque la diferencia ha de ser imperceptible) entre la fidelidad y la lealtad. 
Ya tú bien lo dijiste, son la misma cosa; y aunque discrepamos en esto, en algo si estamos de acuerdo: una relación no vive sin las dos y ninguna funciona igual si no hay confianza. 
Esto me recuerda aquellos días que vivimos y serán memorables en la historia, tú en tu cama mirando al techo, yo en mi balcón yendo y viniendo, lo único que nos conecta: una línea telefónica. Sin embargo, esta conexión no es lo único que nos une. 
Mirando en retrospectiva, nos unen las risas y las inseguridades que dejamos brotar a flor de piel y exponemos al desnudo y con la voz ronca ¿con qué fin? Con el único fin de permitirle al otro abrirse espacio y entrar sin problema. Nos unen las horas y horas de historias vanas y significativas, de cuentos y anécdotas, de películas y series, de ruidos y silencios. Nos une una realidad vivida a través de una pantalla o de un auricular que, cuando las ganas se incrementan aún más, se materializan en lindos e inesperados detalles que atraviesan toda la ciudad y llegan a la puerta.
Es lindo, y esto quiero recalcarlo, poder conocer y hacerme una idea de cómo fueron tus experiencias, de quién eras tú en tu pasado; pero es más lindo que me permitas entrar a conocer quién decidiste ser luego de vivir todo lo que te ha tocado hasta el momento. Y quiero confesarte algo: me encanta.

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