Hay días en los que no sales de mi mente, puedo andar buscando tu dulce mirada a lo lejos y sentir ese fresco aroma rondar a centímetros mío. En este punto, cierr o los ojos y recuerdo tu cara, tu sonrisa, tus manos, tus labios, me imagino cosas que, cobardemente, no pude realizar. Luego de estos pensamientos abro los ojos y me encuentro una vez más sola, sentada en la oscuridad, extrañándote. Sé que no podría decir nada más, porque fuiste perfecto, porque fuiste tu y fue hermoso aquello que no fue. Pero si puedo decir, fui cobarde, débil, estúpida. "Siempre cuesta un poquito empezar a sentirse desgraciado".
Los sueños, las palabras, los sentimientos, las ideas e ideales. Siempre estamos buscando sentirnos identificados, pero yo me quiero identificar con mis propias palabras