Ha pasado mucho tiempo de ver las mismas cuatro paredes. De acostarme todas las noches mirando el mismo techo y detallándolo. Hay noches en las que pareciera que conozco cada una de las imperfecciones que existen en el techo, en que me siento cómoda y que acostarme aquí me da gran calma, mientras qué hay noches en que me siento como una total extraña, ajena a lo que me rodea, ajena a mi propia alma. Llevamos días, semanas y meses escuchando que estamos viviendo una situación única, irrepetible, un momento que claramente va a marcar la diferencia de la humanidad... y que lo importante en este tipo de situaciones es r e i n v e n t a r n o s y aprender a afrontar esta nueva normalidad que estamos viviendo. Está claro, a inicio de año nadie pensó que su “2020 sorpréndeme” fuese a llegar hasta este nivel, evidentemente nos sorprendió a todos, sin embargo no abandono por completo mis deseos de las 12 uvas y sigo luchando por ver como en esta cuarentena me r e i n v e n t o para poder afir...
Los sueños, las palabras, los sentimientos, las ideas e ideales. Siempre estamos buscando sentirnos identificados, pero yo me quiero identificar con mis propias palabras