Querido hilo rojo, Llegamos siempre en momentos inadecuados, en tiempos difíciles, en situaciones complejas. De cierto modo se podría que decir que llegamos en momentos en los que, con este hilo rojo, envolvemos los nudos de la vida y los solucionamos. A pesar de esto, de que siempre nos hacemos bien, no terminamos juntos y cada quien sigue por su lado. ¿Por qué? ¿qué esperamos? ¿a qué le tememos? Espero que no, amado mío, que esta no sea la ultima vez que podamos entrelazar las manos y unir los meñiques de donde nace este hilo rojo.
Los sueños, las palabras, los sentimientos, las ideas e ideales. Siempre estamos buscando sentirnos identificados, pero yo me quiero identificar con mis propias palabras