Espera una excusa para sentarse a escribir, un momento donde su mundo no tiene luz y su corazón se queda sin esperanzas. Por su mente pasan susurros de los vestigios de memorias, de besos apasionados y momentos inolvidables, mientras que, ella asegura, por la de él pasan tristezas de aquella persona que considera su ángel, su guardiana y su amor. ¿Dónde queda entonces, el cariño que se ha brindado? No hay comparación alguna, ella es ella y para ti ella lo es todo. Entonces, solo queda sentarse en la oscuridad, bajo la ligera llovizna que le recuerda que, a pesar de todo, se sigue vivo y se está sólo.
Los sueños, las palabras, los sentimientos, las ideas e ideales. Siempre estamos buscando sentirnos identificados, pero yo me quiero identificar con mis propias palabras