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Hay nubes en el cielo, no en el corazón

En aquel momento de desesperación ella sólo me dijo "Mira, algún día encontrarás a alguien a la medida. Que se olvide de tu pasado, de tus fracasos, que no le importe lo que fuiste, lo que hiciste, lo que algún día por malos actos tal vez perdiste. Alguien que te levante, que te perdone, que te cuide, que llore contigo y si es necesario te haga llorar, alguien que te entienda cuando ni siquiera tu lo haces. Alguien que al entrar en tu vida te hará saber por qué no funcionó nada con alguien más, alguien a la medida." En ese instante no entendí, no le di mucha importancia, en aquel instante eran sólo palabras de consuelo, algo sin mucho más sentido; pero ahora, ahora lo entiendo. Lo entiendo porque de repente llega esa persona que rompe todos tus esquemas y te saca una sonrisa con la más mínima tontería y entonces te pasa que no quieres otros besos, ni mirar otros ojos, ni escuchar otras voces. Entones, te pasa que estás enamorada y dejas de prestarle atención a las cosas e inicias a ver los detalles, los gestos, y son precisamente este tipo de cosas las que te hacen feliz. 

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