Ir al contenido principal

Agua de vida


Una gota de agua es capaz de transformar la vida. Nace en las nubes, e inicia su vida con un trayecto directo a la tierra, cuando la toca alimenta a una semilla que con ella crece y poco a poco logra hacer la fotosíntesis y genera más oxigeno del cual todos tomamos para vivir. Luego de que esta semilla crece y se vuelve planta, se transforma inmediatamente en una fuente de alimento para nuestros animales herbívoros, de los cuales tomamos muchos productos como la leche para alimentar y nutrir nuestro cuerpo. Al final del día esa gota que cayó del cielo termina en nuestro organismo pasando por las células y alimentándonos, dándonos vida y la posibilidad de tener un día nuevo el cual será alimentado por otra gota que caiga del cielo, por otra pequeña fuente de vida, por algo tan pequeño al que muchas veces no le prestamos la atención necesaria, algo que dejamos que caiga lentamente por un grifo, que desgastamos y usamos de una forma inadecuada. Gotas que contaminamos con otras sustancias.
Tal vez seamos de los que piensan que hay mucha agua en el mundo, que nunca se va a acabar, que de todas las contaminaciones que hay no nos va a afectar, pero, ¿sabes tu cuantos mas están pensando en eso mismo en este mismo momento? ¿sabes cuantas empresas malgastan estos recursos tan preciados que son fundamentales en nuestra vida?
¿Sabes cuantas gotas dejamos que caigan y no usamos por la mala costumbre de no cuidar lo que nos cuida, lo que nos alimenta, lo que nos da vida?
Cierra el grifo y abre tu mente, verás cómo iniciamos a crear vida juntos. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Un poema, un café, una lágrima.

                                  20 P uedo escribir los versos más tristes esta noche. Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,  y tiritan, azules, los astros, a lo lejos". El viento de la noche gira en el cielo y canta. Puedo escribir los versos más tristes esta noche.  Yo la quise, y a veces ella también me quiso. En las noches como ésta la tuve entre mis brazos. La besé tantas veces bajo el cielo infinito. Ella me quiso, a veces yo también la quería.  Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos. Puedo escribir los versos más tristes esta noche.  Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido. Oir la noche inmensa, más inmensa sin ella.  Y el verso cae al alma como al pasto el rocío. Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.  La noche está estrellada y ella no está conmigo. Eso...

Vespertina

Espera una excusa para sentarse a escribir, un momento donde su mundo no tiene luz y su corazón se queda sin esperanzas. Por su mente pasan susurros de los vestigios de memorias, de besos apasionados y momentos inolvidables, mientras que, ella asegura, por la de él pasan tristezas de aquella persona que considera su ángel, su guardiana y su amor. ¿Dónde queda entonces, el cariño que se ha brindado? No hay comparación alguna, ella es ella y para ti ella lo es todo. Entonces, solo queda sentarse en la oscuridad, bajo la ligera llovizna que le recuerda que, a pesar de todo, se sigue vivo y se está sólo.  

"Nunca jamás"

Nos encanta cuestionarnos sobre cosas de las que no siempre deseamos saber la respuesta. El hombre es masoquista por naturaleza y lo único que busca al final es la verdad. La duda existe cuando nosotros mismos nos cuestionamos si el hecho de conocer la verdad nos hace infelices, ¿vale, entonces, la pena vivir en un engaño que nos aleje de la realidad y que nos haga sentir felices? Entonces, cuando me sucede, no tengo otra cosa que hacer que responderme a mi misma: No, no vale la pena vivir en un engaño, en una realidad falsa, en una felicidad inventada. Es allí donde abro mi mente y suelto mis lágrimas a la almohada y dejo que la verdad, esa cruda y fuerte verdad me atropelle con todas las de la ley. Dejo que la verdad entre en mi mente y baje lentamente hasta ir destruyendo mi corazón. Permito que la verdad se apremie de mi infelicidad, de mis sentimientos de tristeza, de todo lo que tengo. Lo bueno, después de dejar que la realidad me mate es que vuelvo a renacer, y renazco como nunc...